脳網(インターネット)では個人情報はすべて 暴かれる
Internet lo sabe (casi) todo de usted
Las redes sociales arrastran a los internautas a dibujar sus perfiles a golpe de clic
Los expertos coinciden: la privacidad no existe en el ciberespacio y es clave gestionar la imagen y elegir qué enseñar
Alejandra Agudo 17 MAR 2013 - 23:10 CET
Cuánto se gasta en ropa, qué juegos prefiere, sus creencias religiosas, tendencia política, dónde pasó sus últimas vacaciones, su color favorito, o si es de tomar cerveza, vino o agua en las comidas. Muchos de estos detalles sobre usted están en Internet. Algunos los habrá publicado usted mismo, otros se pueden inferir de su actividad en la Red, qué páginas visita, qué aplicaciones se descarga en el móvil o simplemente de lo que otros dicen de su persona. La información está ahí y no hace falta ser malintencionado para encontrarla, aunque puede ser usada con malas intenciones.
Lo habitual, sin embargo, es que las empresas recaben y crucen datos personales para ofrecer publicidad muy individualizada en función de los gustos de cada uno, incrementando con ello sus posibilidades de venta. Así, la privacidad se ha convertido en la moneda con la que pagamos muchos de los servicios online aparentemente gratuitos. Otras veces, compartimos intimidades simplemente para satisfacer la necesidad humana de comunicarnos, según los sociólogos. Sea de manera intencionada o inconsciente, cada clic de ratón o palabra que escribimos en la blogosfera revela quiénes y cómo somos. Los expertos coinciden: la privacidad en Internet no existe, pero se puede gestionar cuánto enseñamos y qué imagen damos.
Las autoridades de protección de datos del Estado de Schleswig-Holstein (Alemania) prohibieron en agosto de 2011 el uso del botón Me gusta de Facebook porque entendían que violaba la privacidad de los usuarios. Sus sospechas de que esa información podía servir para crear perfiles con hábitos y preferencias de los internautas se han confirmado. Un grupo de investigadores del Centro de Psicometría de la Universidad de Cambridge ha desarrollado un modelo matemático que permite deducir con alto grado de acierto la etnia, la orientación sexual, las tendencias políticas y las creencias religiosas de cualquier persona a partir de los Me gusta que ha pinchado en la red social.
Las políticas de privacidad de los espacios cambian y no se entienden
Aquella no era la primera vez que Alemania decidía poner coto a la difusión y tratamiento de información personal en la Red. En 2010, el Gobierno de Angela Merkel aprobó una ley que impedía a los jefes husmear en los perfiles en redes de sus trabajadores en busca de datos personales. Tampoco las empresas de reclutamiento podían buscar las vergüenzas online de los candidatos. Los expertos en protección de datos señalan que, en la práctica, este tipo de medidas son muy difíciles de aplicar.
“El único modo de mantener nuestra privacidad online sería no usar Internet en absoluto. Aunque, como es obvio, eso ni es conveniente, ni posible en muchos casos”, opina Ángel Gutiérrez, coautor del libro Comercio electrónico y privacidad en Internet. “Ya no hace falta que revelemos directamente quiénes somos y lo que nos interesa. Los sitios web lo averiguan por lo que hacemos en Internet”, continúa el experto. ¿Para qué? Para ganar dinero. “El negocio es la publicidad”, indica Ricard Martínez, presidente de la Asociación Profesional Española de Privacidad (Apep). Estamos en la era de la publicidad a la carta. Ya lo habrá notado, ayer entró en algunas páginas de automóviles y hoy le persigue por la World Wide Web el anuncio del coche del año. Esta práctica puede ser molesta e invasiva para algunos y una ventaja para otros, porque evita recibir información comercial que no le interesa.
¿No recuerda haber dado permiso para que su actividad online sea rastreada? ¿Tampoco le suena haber autorizado a una aplicación móvil acceder a su libreta de contactos? Seguramente lo hiciera cuando aceptó los términos de uso de los servicios online que utiliza, ya sea un buscador como Google, redes sociales como Facebook o Twitter, o la mensajería instantánea de WhatsApp. Un 42% de internautas no lee la política de protección de datos, según el Eurobarómetro sobre conductas de los internautas en materia de privacidad, de junio de 2011.
El principal negocio de esa información es la publicidad
“La gente no lee ni configura la privacidad de los espacios online en los que se desenvuelve”, denuncia Martínez. “Lo ponen muy complicado. No solo es que pongan condiciones que no se entienden, sino que además las cambian continuamente. Nos hacen creer que podemos controlar la privacidad, pero no es verdad”, añade Jorge Flores, responsable de PantallasAmigas, web que promueve el uso responsable de las nuevas tecnologías.
Así, el 42,5% de los internautas que utilizan redes sociales en España ha encontrado difícil gestionar la privacidad de su perfil. Un 7,2% reconoce que ha sido imposible hacerlo, según el estudio publicado en diciembre de 2012 sobre la percepción de los usuarios acerca de su privacidad en Internet elaborado por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco).
Más o menos conscientes de los pormenores del contrato, el resultado es que “pagamos los servicios” con datos personales, dice el presidente de la Apep y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia. Normalmente, esta transacción se produce en términos “acordes a la legalidad”, añade. Aunque no siempre es así. “La ley dice que un sitio web solo puede pedirle a un usuario las informaciones necesarias para poder ofrecerle sus productos. Pero en la mayoría de los casos solicitan informaciones adicionales”, explica Gutiérrez. Javier de Rivera, sociólogo especializado en redes sociales, cree además que los usuarios se sienten abocados a aceptar las condiciones. “Para tener contacto con nuestros amigos y estar socialmente integrado tenemos que renunciar a esa privacidad”, concluye.
Cómo proteger su privacidad ‘online’
- Lea las políticas de uso y privacidad de los diferentes servicios antes de utilizarlos.
- Regístrese solo en aquellos sitios web en los que tenga confianza. Asegúrese de que el sitio web dispone de una política de privacidad donde conste la identidad y dirección del responsable y la finalidad con la que se recaban todos los datos.
- Reflexione antes de publicar datos personales en Internet; una vez lo haga es muy probable que queden fuera de su control.
- Configure las opciones de privacidad de su perfil de manera adecuada. Valore qué información desea revelar y controle quién puede acceder a ella.
-Respete a los demás. No publique datos de terceras personas sin su consentimiento.
- Controle su lista de contactos y, antes de agregar a alguien, asegúrese de su confianza.
- Utilice contraseñas robustas y seguras para que no le suplanten.
- Instale una herramienta antivirus.
- Evite publicar su ubicación física en todo momento.
- Borre periódicamente los archivos temporales y las cookies de su ordenador con objeto de evitar que se pueda realizar un rastreo de su navegación.
- Sea consciente de su reputación online. Valore la relevancia que puede tener ahora y en un futuro la información que publica, ya que le acompañará toda su vida.
Cualquier detalle es, en última instancia, importante y valioso porque permite a las empresas elaborar ofertas a medida. Y no solo en el ámbito comercial. Lo mismo se puede personalizar un anuncio directo al consumidor potencial, que un programa electoral al gusto del elector dudoso. De Rivera recuerda en uno de sus ensayos que en la última campaña electoral en EE UU, el equipo de Obama utilizó las redes sociales, sobre todo Facebook, para identificar a los votantes indecisos, conocer sus inquietudes y así encontrar “el mejor modo de convencerles”. La victoria del reelegido presidente fue, en realidad, el triunfo del data mining (minería de datos), según reflejó la prensa mundial.
Internet es, en efecto, una mina de datos. Una ventana desde la que accedemos al mundo, y por la que el mundo puede entrar en nuestra casa —con o sin invitación— y arramplar con el joyero. “Si ya hubiera existido en la época de George Orwell, no me extrañaría que hubiera incluido Internet en su 1984, como parte del aparato de vigilancia y manipulación del totalitario partido”, apostilla Gutiérrez, experto en seguridad del sitio About.com. Esa ficción no estaría lejos de la realidad. “La información privada es utilizada en Estados totalitarios para identificar disidentes”, alerta Ricard Martínez. Por eso opina que los legisladores “deben proteger la privacidad de los ciudadanos en Internet. Es fundamental para la libertad. Para que no nos manipulen, si tengamos la sensación de que nos están fiscalizando”.
El protagonista del cortometraje Remove lo tiene claro. Para evitar el control y la vigilancia, de empresas o de Gobiernos, rompe con la tecnología. Tira su móvil en un buzón de correos y desenchufa su ordenador. El resultado: desaparece del mapa. “La actitud del personaje es radical pero plantea una cuestión que siempre me ha preocupado como usuario: ¿hasta dónde habría que llegar en el supuesto de querer desconectar, de preservar la privacidad?”, pregunta el guionista y codirector Joan Llabata.
Los riesgos son múltiples, pero se pueden minimizar. “No creo que tengamos que borrarnos de Internet, aunque hay gente que lo hace cuando cambian las condiciones de privacidad”, afirma Eva Sanagustín, autora de Visibilidad. Cómo gestionar la reputación online. “La gente está tomando conciencia de la relevancia de su identidad en la Red, pero todavía no sabe cómo gestionar su privacidad”, opina la escritora. “Hay personas que suben fotos de sus hijos, de menores, o indican constantemente dónde están. Si supieran lo que se hace con esa información no la darían”, señala.
Un estudio de Microsoft, publicado en 2012 con datos de usuarios de EE UU, Canadá, Irlanda, Alemania y España, confirma que los internautas “podrían estar subestimando” el poder (positivo o negativo) de sus acciones online sobre su propia imagen. Por ejemplo, solo un 4% de los adultos encuestados considera que sus opiniones en Twitter son importantes en la formación de su identidad digital. La información que más influye es, de hecho, la que nosotros mismos compartimos deliberadamente, como fotos y comentarios publicados en una red social, subraya el informe. En este sentido, menos de la mitad de los entrevistados (44%) reconoció que pensaba detenidamente las consecuencias de sus actividades en Internet. Aun así, un 67% creía tener el control de sus perfiles en la Red.
Un experimento de la institución belga Safeinternetbanking.be —que promueve la banca online segura—reveló que muchos internautas desconocen, pese a su sensación de control, qué información han compartido en Internet. “El mes pasado te gastaste 300 euros en ropa”. “¿Sabes el número de tu cuenta bancaria? Yo sí. Es el…”. El mentalista Dave adivina estos y otros datos de sus interlocutores, que se muestran atónitos. “Poca gente sabe eso”, responde una joven. A cada acierto, mayor es la sorpresa. El ritual adivinatorio, grabado con cámara oculta y que ahora se puede ver en YouTube, termina con la revelación del truco de Dave. Toda esa información estaba en los perfiles de las redes sociales de las víctimas. La moraleja: un desalmado podría haber limpiado la cuenta bancaria de cualquiera de ellos.
Las alertas sobre las prácticas de riesgo en Internet saltan cuando los afectados por las posibles consecuencias son menores.
“Los adolescentes y jóvenes no tienen consciencia de hasta qué punto revelan cosas sobre sí mismos ni de las consecuencias que eso puede tener”, subraya Ángel Gutiérrez, experto en privacidad. Y, según Martínez, nada impide que se registren en redes sociales aunque tengan menos de 14 años, edad mínima que exige la ley. “No existe un identificador válido para saber que un menor es menor. Es un problema que la industria se tiene que comprometer a resolver”, incide. Esta carencia de control de la edad de los usuarios supone problemas también en términos de publicidad, dice el presidente de la Apep. “Le pueden llegar anuncios a un niño que en el horario infantil estarían prohibidos en la televisión”, explica.
A falta de ese identificador virtual de menores, la educación se alza como la herramienta más potente para que los jóvenes (y los mayores) sepan qué información pueden compartir y dónde es más seguro hacerlo. En este sentido, proliferan las guías, cursos y programas para que los niños 3.0 y sus padres analógicos, tengas las pautas para un uso seguro de Internet. Así, los riesgos asociados a la Red y a las nuevas tecnologías están entre los temas —junto con la violencia de género o las bandas juveniles— que la Policía Nacional imparte en los colegios en el marco del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad Escolar.
La falta de prudencia no es, sin embargo, exclusiva de los más jóvenes. En España, un 22% de los internautas adultos confiesa haber difundido por error datos privados —información personal, fotos familiares y el número de teléfono móvil (en ese orden)— , según el estudio de Microsoft. Un porcentaje muy similar al de filtraciones no intencionadas que reconocen los chavales entre 8 y 17 años (24%).
Los expertos apuntan que los internautas controlarán cada vez más su actividad online. Pero la identidad y la reputación online no solo depende de lo que difundimos, sino también de lo que otros dicen de nosotros. Del mismo modo que contribuimos a crear la reputación de los demás con nuestras opiniones. En este sentido, el responsable de PantallasAmigas, Jorge Flores, reclama que los proveedores sean más transparentes y protejan la privacidad de sus usuarios. “No es admisible que Facebook siga admitiendo las etiquetas en las fotos”, se queja. “Puedes hacer daño a otros, incluso sin pretenderlo, mostrando imágenes en una situación comprometida para ellos y que deseaban mantener en privado. Muchas veces lo que se sepa de uno depende de las configuraciones de otros”, lamenta.
Flores y el sociólogo de Rivera coinciden en señalar que las redes sociales están diseñadas para que compartas cuanta más información, mejor. Las describen como una suerte de laberintos de me gusta, invita a tal o cuál amigo, comenta una publicación o di lo que estás pensando, retuitea, marca una opinión como favorita o comparte este u otro artículo de la prensa. ¿Has viajado? Pues no te olvides de geolocalizarte y subir una foto. “Cuanto más tiempo pases y más te relaciones, más dices de ti y más publicidad pueden mostrarte”, apunta el responsable de PantallasAmigas.
Las redes tienen también sus ventajas. Así lo cree Eva Sanagustín. La escritora ve en ellas “oportunidades para conocer gente, para encontrar trabajo, para relacionarse”. La experta en reputación online cree, sin embargo, que es necesario cuidar la imagen que se da en ellas. El perfil digital se ha convertido en la nueva tarjeta de presentación. Una primera impresión 2.0. ¿Quién no se ha buscado a sí mismo, a su jefe o hermano en Internet?
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Internet knows (almost) everything about you
Social networking drag to draw Internet users profiles a click away
Experts agree: there is no privacy in cyberspace and is key to manage the image and choose what to teach
Alejandra Agudo 17 MAR 2013 - 23:10 CET
Much is spent on clothing, what games you prefer, religious beliefs, political leanings, where he spent his last vacation, your favorite color, or whether it is beer, wine or water at meals. Many of these details you are online. Some will have published them yourself, others can be inferred from their network activity, which pages you visit, what applications are downloaded to the phone or simply what others say about him. The information is there and not have to be malicious to find, but can be used with malicious intent.
Typically, however, is that companies collect personal data and cross advertising to offer highly individualized depending on the tastes of each, thereby increasing sales opportunities. Thus, privacy has become the currency with which we pay a lot of seemingly free online services. Other times, we share intimacies simply to satisfy the human need to communicate, according to sociologists. Whether knowingly or unconsciously, every mouse click or word we write in the blogosphere reveals who and what we are. Experts agree: Internet privacy does not exist, but you can manage how we teach and what image.
The data protection authorities of the State of Schleswig-Holstein (Germany) in August 2011 banned the use of the Facebook Like button because they understood that it violated the privacy of users. His suspicions that this information could be used to create profiles with habits and preferences of Internet users have been confirmed. A group of researchers at the Psychometrics Centre at the University of Cambridge have developed a mathematical model to infer with high degree of accuracy ethnicity, sexual orientation, political leanings and religious beliefs of anyone from the I Like it has played in the social network.
The privacy policies of changing spaces and not understood
This was not the first time that Germany decided to halt the dissemination and processing of personal information on the Web in 2010, the government of Angela Merkel approved a law that prevented bosses snooping on networking profiles of workers in search personal data. Nor recruitment companies could search for candidates online embarrassments. The data protection experts point out that, in practice, these measures are difficult to implement.
"The only way to maintain our online privacy would not use the Internet at all. Although, obviously, it is neither desirable nor possible in many cases, "says Ángel Gutiérrez, co-author of E-commerce and Internet privacy. "No more directly disclose who we are and what we want. Web sites they find out what we do on the Internet ", the expert continues. What for? To make money. "The business is advertising," says Ricard Martínez, President of the Spanish Professional Association of Privacy (Apep). This is the era of advertising on demand. You may have noticed, yesterday entered into a few pages of cars and now pursues him on the World Wide Web the car ad of the year. This practice can be annoying and intrusive for some and for others an advantage because it avoids receiving commercial information that is not interested.
Do not remember giving permission for your online activity be traced? Neither sounds? Have authorized a mobile application to access your address book? Surely he did when he accepted the terms of use of online services using either a search engine like Google, social networks like Facebook or Twitter, or instant messaging WhatsApp. 42% of Internet users do not read the data protection policy, according to the Eurobarometer on behaviors of Internet users on privacy, June 2011.
The main business is advertising that information
"People do not read or set the privacy of online spaces in which it operates," Martinez complaint. "I get very complicated. No one is to put conditions that are not understood, but also the changing. We do believe that we can control privacy, but it's not true, "says Jorge Flores, head of PantallasAmigas, web that promotes the responsible use of new technologies.
Thus, 42.5% of internet users who use social networks in Spain has found it difficult to manage the privacy of your profile. 7.2% said that it was impossible to do so, according to the study published in December 2012 on the perception of users about their privacy on the Internet developed by the National Institute of Communication Technologies (Inteco).
More or less aware of the details of the contract, the result is that "paid services" with personal data, says Apep president and professor of constitutional law at the University of Valencia. Normally, this transaction occurs on "in line with the law", he adds. Although not always the case. "The law says that a website can only ask a user the information necessary to be able to offer their products. But in most cases request additional information, "said Gutierrez. Javier Rivera, a sociologist specializing in social networks, also believes that users feel doomed to accept the conditions. "To have contact with our friends and be socially integrated have to give up that privacy," he concludes.
Protecting Your Privacy 'online'
- Read the privacy policies and use of the various services before using them.
- Register only those websites that you trust. Make sure the website has a privacy policy stating the identity and address of the person and the purpose for which all data is collected.
- Think before you post personal information online, once you do it is very likely that they are out of their control.
- Configure privacy options in your profile properly. Assess what information to disclose and control who can access it.
-Respect others. No published data about third parties without their consent.
- Control your contact list and, before adding someone, make sure you trust.
- Use strong passwords and secure so you will not impersonate.
- Install an antivirus tool.
- Avoid publishing your physical location at all times.
- Delete temporary files periodically and cookies on your computer in order to avoid the possibility of making a navigation tracking.
- Be aware of your reputation online. Assess the relevance it may have now and in the future the information you post, and accompany him throughout his life.
Every detail is ultimately important and valuable because it allows companies to develop tailored offerings. And not only in the commercial arena. The same can customize a Direct to consumer potential, a program to suit the elector electoral doubtful. De Rivera recalled in one of his essays in the last election campaign in the U.S., the Obama team used social networks, especially Facebook, to identify undecided voters, and voice their concerns and find "the best way to convince ". The victory was reelected president in fact the triumph of data mining (data mining), as reflected in the world press.
Internet is, in effect, a data mining. A window from which you access the world, and why the world can come into our home, with or without invitation, and arramplar with the jeweler. "If it had existed at the time of George Orwell, would not surprise me included Internet in 1984, as part of the apparatus of surveillance and manipulation of totalitarian party", adds Gutierrez, security expert site About.com. That fiction would not be far from reality. "Private information is used in totalitarian states to identify dissidents" Ricard Martínez alert. So says lawmakers "must protect the privacy of citizens on the Internet. It is essential to freedom. Lest we handled, if we have the feeling that we are overseeing. "
Remove The protagonist of the film is very clear. To prevent the control and monitoring of companies or governments, technology breaks. Throw your phone into a mailbox and unplug your computer. The result leaves the map. "The attitude of the character is radical but it raises a question that has always worried me as user: how far would you get in the course of wanting to disconnect, to preserve privacy," asks the writer and co-director Joan Llabata.
The risks are many, but can be minimized. "I do not think we need to erase the Internet, although there are people who do it when conditions change privacy," says Eva Sanagustín, author of Visibility. How to manage online reputation. "People are becoming aware of the importance of their online identity, but still does not know how to manage their privacy," says the writer. "There are people who upload photos of their children, juvenile, or consistently indicate where they are. If they knew what is done with that information would not, "he says.
A Microsoft study, published in 2012 with data users in the U.S., Canada, Ireland, Germany and Spain, confirms that Internet "may be underestimating" the power (positive or negative) of their actions on their own image online. For example, only 4% of adults surveyed feel their views on Twitter are important in digital identity formation. The most influential information is, in fact, that we share ourselves deliberately, as photos and comments posted on a social network, says the report. Thus, less than half of respondents (44%) acknowledged that he thought carefully the consequences of their online activities. Even so, 67% believed to have control of their profiles on the Web
An experiment Safeinternetbanking.be-Belgian institution that promotes safe online banking revealed that many Internet-unknown, despite their sense of control, which have shared information on the Internet. "Last month you spent $ 300 on clothes." "Do you know the number of your bank account? I do. Is ... ". The Mentalist Dave guess these and other data from their partners, shown astonished. "Few people know that," answered a young woman. For each hit, the greater the surprise. The ritual divination, recorded with a hidden camera and now you can see on YouTube, ends with the revelation of the trick of Dave. All this information was in the social networking profiles of victims. The moral: a heartless could have cleared the bank account of any of them.
Warnings of risk practices in Internet jump when those affected by the consequences are minor.
"Adolescents and young people are unaware of how things reveal about themselves or the consequences that this can have," says Angel Gutierrez, an expert on privacy. And, according to Martinez, nothing prevents the registration in social networks but are less than 14 years, minimum age required by law. "There is a valid ID to know that less is less. It is a problem that the industry must commit to resolve "incident. This lack of control on the age of the users also poses problems in terms of publicity, says the president of the Apep. "You can get a child ads in the times when children would be prohibited on TV," he explains.
In the absence of that virtual child identifier, education stands as the most powerful tool for young (and old) know what information can be shared and where it is safer. In this sense, proliferate guides, courses and programs for children and their parents analog 3.0, have guidelines for safe use of the Internet. Thus, the risks associated with the Internet and new technologies are among the topics-along with gender violence and youth gangs-the National Police taught in schools as part of the Master Plan for Living and Better Security School.
The lack of prudence is not, however, exclusive to the youngest. In Spain, 22% of adult Internet users mistakenly confesses widespread private-personal data, family photos and mobile phone number (in that order) -, the study of Microsoft. A similar percentage of unintended leaks recognizing kids between 8 and 17 years (24%).
Experts suggest that Internet users increasingly monitor their online activity. But online identity and reputation depends not only on what we disseminate, but also of what others say about us. Just as we help create the reputation of others with our opinions. In this sense, responsible for PantallasAmigas, Jorge Flores, claiming that suppliers are more transparent and protect the privacy of its users. "It is unacceptable that Facebook still admitting tags on photos," he complains. "You can do harm to others, even unintentionally, showing images in a compromising situation for them and they wanted to keep private. Often what is known of one depends on the other settings, "he laments.
Flores and Rivera sociologist agree that social networks are designed to share the more information the better. They are described as a kind of labyrinth like, invites this or that friend, says a publication or say what you're thinking, retweet, mark as a favorite or an opinion shares this or other press article. Have you traveled? Well do not forget geolocalizarte and upload a photo. "The more time passes and more relationships you more about you and can show you more publicity," said the head of PantallasAmigas.
The networks also have their advantages. Sanagustín Eva thinks so. The writer sees in them "opportunities to meet people, to find work, to relate." The online reputation expert believes, however, that it is necessary to preserve the image that occurs in them. The digital profile has become the new calling card. 2.0 A first impression. Who has not looked himself, his boss or brother on the Internet?
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